¡Madre del amor hermoso…!

No gana uno para sustos. Después del despendole gobernante y la sagaz verborrea de sus posibles sucesores, vienen los responsables de la cosa laboral y empresarial, a poner la guinda sobre la maltrecha tarta, para regodeo acojonante del personal. Cuando no termina uno de respirar bien, después del atragantamiento por la última parida nacional sufrida, se descuelgan con meterles mano a los jubilados. Como si no bastara el haber pasado, en un amplísimo número de ellos, toda una vida de trabajo y del que hoy, apenas se podría aguantar, como diría algún castizo. Se les amenaza con más acaboses y recortes de la calderilla. Por aquí te digo que te doy y por el otro lado te descuento por medio de impuestos del rendimiento del trabajo… ¡No te j…! Pues resulta que las cuentas no salen, hay por lo visto demasiado viejito cobrando, de las arcas generales de la Seguridad Social esa y cada día se dan de baja un porrón de currantes que ya no aportaran, grano al hormiguero, más bien todo lo contrario. Unos pondrán la mano esperando sus derechos de seguro de desempleo y otros, unos míseros euros de forma subsidiaria.
El mandamás nos amaga con alargar la vida del currito. Sin valoraciones a posteriori del tipo de trabajo del que uno fue castigado divinamente. Y luego nos endilgan que solo fue una hipótesis de trabajo… ¡Tócate las p…tas! La “miembra” del gobierno, esa la de los cuartos, nos deja difusamente claro, que hoy por hoy, el cálculo del alargamiento en años, para las próximas jubilaciones, aún no esta en ponerlo en práctica. Pero que todo cochino, tiene su san Martín…
El amo de la cosa comunicadora, léase Telefónica, nos amenaza con cobrarles a los buscadores por utilizar “sus” redes. Claro está que luego, nos lo cobrarían a los usuarios, estos u aquellos. Pues la Sociedad de Autores SGAE, ya le enseñó los métodos y maneras a la vendida compañía. El caso es cobrar y cobrar. No lo decente, lo contrario y todo aquello que se les pueda ocurrir. Total; el aro se creó para que los borregos pasen por él.
Mal vamos señores. El hacer oídos sordos o poner cara de escandinavo, por no entender de qué se está hablando, con perdón de los señores escandinavos… No está haciendo más que añadir gasolina al incendio. Los sindicatos y la patronal, bailando su minué de turno. Los de abajo mirando con cara de incredulidad las paridas de los de arriba. Los de la cosa del papel impreso, barriendo para sus posiciones de interés partidista. Los politiquillos de las cuádruples administraciones, metiendo una mano en la caja propia y otra, arramblando con escandalosos cohechos y mercadeos, inconfesables por una parte y acusicas por otra.
Estirar muchachos, pero no olvidéis que algunos tienen la cuerda atada a las partes pudendas y otros al pescuezo. Todo será que alguno, le dé por sacar un serrucho y empiece a cortar la soga atenazante.
¡Ah! Y una pregunta… ¿Cuántos mayores de 52 años, hay que no encuentran trabajo? Bueno, si a un muchacho, con perdón, de treinta no lo encuentra… ¿Qué cobrará de jubilación el primero, cuando le “toque” pasar a la jubilación? ¿Alguien me lo puede contar porfa? Yo me sé de alguno cercano…
¡Que nos sea leve…!